“Revolución Ciudadana”
“El poder: de los ciudadanos, por los ciudadanos, para los ciudadanos y auditado por los ciudadanos”
“Filosofía ciudadana:” Dr. Bacilio
Por fin después de tantas luchas estériles para que realmente los ciudadanos ostenten el poder, están dadas las condiciones para llevar a cabo la revolución ciudadana. La corrupción, la impunidad, la complicidad y la simulación de nuestra clase gobernante ha llevado a la ingobernabilidad y por consiguiente a un estado riesgoso en donde nadie esta seguro y lo único que queda es la convocatoria ciudadana para salvar a nuestra patria.
El redescubrimiento de las experiencias organizativas y participativas semejantes al método científico usado en la ciencia y la tecnología que se basan en la observación, la experimentación y reproducción confirmativa de los fenómenos nos conducen a pensar que se puede llevar acabo una revolución ciudadana para construir alternativas democráticas y republicanas. Se trata de concientizar a los ciudadanos de que no solo son votantes o consumidores, deben exigir dejar de ser sujetos del paternalismo estatal o del abuso mercantil para convertirse en ejes activos de las trasformaciones que conllevaran a su mejor destino.
El sentido etimológico de la palabra democracia; es el poder del pueblo, y su sentido republicano significa el ejercicio del poder del pueblo, y para el pueblo, y cuyos conceptos nacen de la filosofía griega.
La democracia republicana como una vía opuesta al neoliberalismo y al neopopulismo toma en consideración lo trascendente de la renovación real y cíclica del gobierno a través de elecciones libres, pero no debe de agotarse ahí, las elecciones es apenas un primer paso y el progreso democrático en México no puede quedarse solamente en esta fase inicial porque los que están en el poder nunca lo soltaran y repetirán en el poder cíclicamente, y no van a permitir que ciudadanos diferentes que no pertenezcan a sus clanes y familias alcancen el poder publico, porque al tener el poder tienen los privilegios económicos y el control de las grandes masas. Por lo que hay que promover intensamente la revolución ciudadana pacífica o para no asustar a los que ostentan el gobierno decir:”La metamorfosis ciudadana”.
En México nos debatimos entre dos opciones: neoliberalismo o neopopulismo como si estos nombres realmente definieran el problema, ambos sistemas políticos y económicos nos venden una democracia controlada, endeble y anodina, proponen un sistema de individuos aislados y controlados por programas asistenciales regionalizados para poder llevar a cabo el método del acarreo a las urnas, y el de las masas disponibles del clientelismo estatal, inmovilizando a los ciudadanos a través del estómago, al comprarlos con despensas y en efectivo, yo me pregunto: con ciudadanos hambrientos y empobrecidos, ¿dónde está la democracia? y eso sin contar los casi seis millones de analfabetas que existen en este país.
Pero hoy desgraciadamente el riesgo de zozobrar de la patria mexicana es todavía mayor; la república esta en riesgo por la inseguridad y la violencia tanto por la delincuencia organizada, así como por la ineficiencia de la clase gobernante; y es triste decirlo, pero aún hay más: existe una gravísima violencia cotidiana y sistemática de la pobreza contra la mayoría de la población mexicana, porque no hay que olvidar que los mayores caldos de cultivo para la violencia, ya sea que venga del estado, de la guerrilla, de la delincuencia organizada o simplemente de ciudadanos violentados en sus derechos: es la miseria, la ignorancia, la insalubridad, la falta de oportunidades y la violación de los derechos humanos.
Hoy es la última oportunidad de salvar a la República y sólo lo podrán hacerlo los ciudadanos organizados, libres y pensantes. Salgamos todos a votar con honor, con amor, eligiendo a los mejores candidatos, sin dejarnos engañar por la mediocracia, por los varones que controlan la publicidad y manipulan a los ciudadanos.
Y no olviden lo más importante: después de las elecciones, lucharemos para que nazca un cuarto poder en el congreso que pueda fiscalizar y auditar a los servidores públicos, para que realmente los beneficios lleguen a los ciudadanos sin condicionamientos de ninguna especie; es largo el camino, hay que empezarlo a andar, porque como canta Juan Manuel Serrat: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”
¡Por honor! ¡Por Amor¡
Médico militar
Hildegardo Bacilio Gómez
Naucalpan, Estado de México a 14 de Abril del 2012

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